La crisis económica se ensaña nuevamente con San Luis, que durante el mes de abril se posicionó como la segunda provincia con el mayor incremento mensual en el costo de la canasta alimentaria en todo el país. Según el relevamiento «Changuito Federal» de la consultora Analytica, el precio del carrito de supermercado en territorio puntano registró una suba del 2,8%, cifra que solo fue superada por La Pampa. Este dato confirma una tendencia alarmante para las familias locales, que deben enfrentar góndolas cada vez más prohibitivas mientras el poder adquisitivo se desploma.
Para una familia tipo de cuatro integrantes en San Luis, llenar el changuito con productos básicos de alimentación y bebidas ya exige un presupuesto que ronda los 920.000 pesos mensuales. La disparidad de precios respecto a otras regiones es evidente: mientras en el Conurbano Bonaerense se registraron los valores más bajos, los consumidores de San Luis sufren una de las aceleraciones más fuertes del mapa nacional. Con el aceite de girasol y otros artículos esenciales liderando las subas, el acceso a la comida diaria se ha convertido en un desafío crítico en una provincia donde la inflación regional sigue perforando los ingresos mínimos.
