Mientras el gobierno nacional y provincial exigen sacrificio a la sociedad puntana, la diputada libertaria Mónica Becerra, quien fue ministra de Desarrollo Humano bajo la gestión de Claudio Poggi, ha generado una fuerte polémica tras encabezar un encuentro exclusivo con empresarias de Villa Mercedes, lejos de la dura realidad que golpea a diario a miles de familias en San Luis. En una provincia profundamente golpeada por la crisis económica, la ostentación que se desprende de estas imágenes expone un doble mensaje que resulta difícil de justificar: se le pide un esfuerzo monumental al ciudadano de a pie, mientras que la clase política se sigue moviendo en espacios de privilegio y confort que son ajenos para la mayoría. Lo que intentan vender como una supuesta motivación empresarial no es más que una clara desconexión con los padecimientos de un pueblo que padece la inflación y la pérdida del poder adquisitivo. Ante esta falta de empatía, cabe preguntarse con indignación: ¿El ajuste es para todos o siempre para los mismos?

