La empresa busca reducir la nómina de 260 a solo 80 trabajadores a través de retiros voluntarios. La planta CASA pasará de tres turnos operativos a uno solo.
Lo que inicialmente se perfilaba como un ajuste del 30%, ha escalado a una reestructuración masiva. Cervecería y Maltería Quilmes confirmó que el objetivo es reducir drásticamente su presencia operativa en la planta Cervecería Argentina (CASA) en Zárate.
Los nuevos datos revelan un impacto mucho más severo en la estructura laboral:
- Reducción de personal: La firma busca pasar de una nómina de 260 empleados a apenas 80. Esto representa una salida de 180 trabajadores, es decir, más del 60% de la dotación total.
- Recorte de turnos: De los tres turnos que permitían una producción continua, la empresa dejará solo uno activo.
- Metodología: Aunque se mantiene bajo la modalidad de «retiros voluntarios», el volumen del recorte sugiere un cambio de escala en la capacidad productiva de la unidad.
La decisión de eliminar dos de los tres turnos de trabajo responde directamente a la caída vertical del consumo de cerveza en el mercado interno. Al operar con un solo turno, la planta deja de ser un centro de alta producción para convertirse en una unidad de soporte o producción limitada.
La noticia genera una fuerte preocupación en el cordón industrial del norte bonaerense, ya que Zárate es un polo clave para el sector de bebidas y alimentos. El paso de 260 a 80 trabajadores supone un golpe significativo para la economía local y pone en alerta a los sindicatos del sector cervecero.
