La posible quita del beneficio de la Zona Fría ha desatado una fuerte ola de indignación en la provincia, tras conocerse que dirigentes del sector libertario celebraron la medida que impactará directamente en el costo del gas. La diputada Mónica Becerra y Carlos Alberto Almena quedaron en el ojo de la tormenta luego de respaldar el avance de este proyecto, el cual podría derivar en aumentos de entre un 30% y un 50% en las boletas de miles de familias puntanas. En un contexto de profunda crisis económica, donde trabajadores y jubilados luchan por llegar a fin de mes, el apoyo a este ajuste en vísperas del invierno ha sido interpretado como una falta total de sensibilidad social.
La polémica se profundizó tras trascender una presunta y durísima frase atribuida a la diputada Becerra, quien habría sugerido que aquellos que no puedan pagar el servicio «se mueran de frío». Aunque no hubo una confirmación oficial sobre estos dichos, el repudio en las redes sociales fue inmediato y masivo, reflejando el malestar de los vecinos que ven con temor la llegada de facturas impagables. Mientras desde el ámbito político se festeja el avance de las medidas de ajuste en el Congreso, en los barrios de San Luis crece la incertidumbre sobre cómo se afrontarán las bajas temperaturas sin el subsidio que hasta ahora amortiguaba el impacto tarifario en la región.
