Un informe difundido detalla los pisos de ingresos necesarios para definir las distintas clases sociales en la provincia, reflejando el impacto de la situación económica en los hogares sanluiseños bajo la gestión de Claudio Poggi.
De acuerdo con los datos, para pertenecer a la clase media alta (C2) se requiere un ingreso promedio mensual familiar neto de $6.500.000, con un piso por nivel a partir de los $4.500.000, segmento que abarca al 17% de la población.
Por su parte, la clase media baja (C3) exige un ingreso promedio de $3.000.000 y un piso desde los $2.500.000, agrupando al 26% de los habitantes.
En los estratos inferiores, la clase baja superior (D1) fija su piso en $2.500.000 (con un promedio de $2.200.000) y concentra al 30% de las personas, mientras que la clase baja (D2) requiere hasta $1.500.000 y alcanza al 22%, quedando la línea de pobreza por debajo de esta última cifra.
En el extremo opuesto, la clase alta (ABC1) registra un ingreso promedio familiar neto de $14.000.000, representando al 5% de la población total analizada.
