Un lapidario relevamiento expone el profundo deterioro social y económico que atraviesan los barrios populares de la ciudad de San Luis bajo la gestión de Claudio Poggi. Según los datos arrojados por el Monitoreo Económico, Social y Alimentario (MESA), el 74,2% de los hogares encuestados sufre algún nivel de inseguridad alimentaria, dejando en evidencia una crisis que golpea de lleno en la mesa de las familias más vulnerables.
El informe detalla que, durante el último mes, la falta de ingresos obligó a los vecinos a tomar medidas extremas como la reducción de porciones y el salteo de comidas, además de registrar graves dificultades para adquirir productos básicos de la canasta esencial como carnes, verduras, frutas, cereales y legumbres.
A este panorama crítico se le suma el peso del endeudamiento: el 69,2% de los hogares relevados arrastra deudas, un flagelo que profundiza aún más la emergencia social, elevando la inseguridad alimentaria al 84,3% en este sector de la población y poniendo contra las cuerdas las promesas de contención del Ejecutivo provincial.
