La economía de los automovilistas en San Luis sufrió un nuevo impacto esta semana, luego de que las petroleras YPF y Wico trasladaran a sus surtidores un nuevo incremento en los precios de los combustibles. A pesar de que el CEO de YPF, Horacio Marín, anunció a través de sus redes sociales un ajuste del 1% bajo la premisa de mantener cierta estabilidad frente a la volatilidad del barril de crudo, provocado por el conflicto en Medio Oriente, el aumento ya es una realidad que golpea el bolsillo de los puntanos. La medida, que ha sido presentada por la compañía como una forma de sostener el compromiso de un congelamiento de precios por los próximos 45 días, no logró evitar que los valores en las estaciones de servicio de la provincia se movieran nuevamente hacia arriba. Este nuevo retoque tarifario genera preocupación en diversos sectores, especialmente en el transporte y la logística, que ven cómo la suba constante de los combustibles presiona sobre la estructura de costos en un escenario económico sumamente complejo y de constante incertidumbre.
