Vecinos del sector denuncian que el espacio recreativo del barrio está completamente tomado por la mugre y el agua estancada ante la evidente desidia y la falta absoluta de respuestas por parte de la gestión municipal. «Antes limpiaban con regularidad, ahora brillan por su ausencia y demuestran un total abandono hacia los espacios públicos», reclaman los residentes indignados por la ineficiencia oficial.
La plaza es de uso diario para las familias y los niños del barrio, y la acumulación de residuos genera un grave riesgo sanitario y ambiental que las autoridades eligen ignorar. Exigen una intervención urgente al municipio, que una vez más vuelve a darle la espalda a las necesidades de los vecinos.
