La ciudad de San Luis se convirtió este mediodía en el epicentro de un reclamo masivo y unánime en salvaguarda de la educación pública, gratuita y de calidad. Miles de personas que integran la comunidad universitaria, junto a diversos sectores de la sociedad civil, ganaron las calles para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario en lo que fue la cuarta Ley de Financiamiento Universitario. La movilización tuvo su punto de partida a las 12 en la explanada del rectorado de la Universidad Nacional de San Luis, iniciando un recorrido cargado de simbolismo justo después de los actos oficiales por el aniversario de la institución.
El avance de la columna humana hacia la sede del Correo Argentino reflejó una unión pocas veces vista, donde estudiantes, docentes y trabajadores no docentes marcharon codo a codo. El documento conjunto, elaborado de manera articulada entre todos los claustros, puso voz a una preocupación compartida: la convicción de que sin presupuesto no hay futuro posible. La jornada demostró que, ante la amenaza de desfinanciamiento, la sociedad puntana está dispuesta a dejar de lado cualquier diferencia política o gremial para abrazar una lucha que consideran fundamental para la dignidad nacional.
La masividad de la convocatoria dejó en claro que el recorte de fondos no se percibe simplemente como una cuestión de números o planillas, sino como un golpe directo a las oportunidades de miles de jóvenes y al sustento de quienes garantizan el derecho a la educación cada día. Con cánticos, banderas y una organización impecable, San Luis habló hoy con una sola voz, reafirmando que la universidad pública es un patrimonio social irrenunciable que la comunidad está decidida a proteger frente a cualquier intento de ajuste que ponga en riesgo su funcionamiento y excelencia académica.
