En una declaración que despertó indignación en toda la provincia, el diputado nacional Carlos Almena justificó su voto a favor de eliminar a San Luis del régimen de «Zona Fría» con argumentos que dejan al descubierto su nula defensa de los intereses locales. Lejos de proteger a las familias de su provincia, el legislador intentó avalar el recorte sosteniendo que no se puede justificar que el resto de los argentinos paguen un recargo en sus facturas para beneficiar a San Luis, anteponiendo una supuesta «equidad» nacional por sobre el bienestar de los habitantes que lo votaron para que los represente. Esta postura, que califica a los subsidios de los usuarios puntanos como una carga injusta para el resto del país, ignora deliberadamente la realidad climática y económica de la región. Además de su falta de compromiso, Almena sumó confusión y desinformación al afirmar erróneamente que el departamento Ayacucho quedaba dentro de la zona fría, exhibiendo un profundo desconocimiento territorial. Con esta decisión, el diputado no solo avala un tarifazo que golpeará a miles de hogares durante el invierno, sino que parece haber olvidado que su función primordial en el Congreso es ser la voz y el escudo de San Luis frente a las políticas de ajuste nacional, algo que, a todas luces, no ha cumplido.
