Los datos oficiales del SIPA exponen el brutal desplome del comercio y la economía puntana, con una caída del 7,22% en la cantidad de empresas que supera con creces la media nacional. El ajuste salvaje, la contracción absoluta del consumo y los ahogantes costos operativos golpean sin piedad a la provincia, acumulando el cierre de 344 firmas y la destrucción de casi 4 mil puestos de trabajo genuino en el sector privado.
