La falta de inversión en infraestructura tecnológica volvió a ser el centro de las críticas durante la festividad en Villa de la Quebrada, donde los comerciantes denunciaron serios inconvenientes para procesar pagos debido a la nula conexión a internet en la zona. En una economía cada vez más digitalizada, la imposibilidad de utilizar posnets o billeteras virtuales se tradujo en largas esperas para los clientes y, fundamentalmente, en pérdidas económicas irreparables para los puesteros que dependen de estos días de máxima afluencia para sostener su actividad.
A pesar de las promesas de gestión realizadas previamente por la intendenta Rosa Calderón sobre la mejora en la conectividad, la realidad de los vendedores fue muy distinta desde las primeras horas de la jornada. Con las quejas multiplicándose ante cada transacción fallida, muchos feriantes aseguraron que sus ventas se vieron drásticamente perjudicadas, exponiendo una vez más la brecha entre los anuncios oficiales y las necesidades básicas no resueltas que terminan afectando el bolsillo del trabajador independiente.
