La violencia urbana alcanzó niveles alarmantes durante la madrugada de este martes en la intersección de avenida Lafinur y Ayacucho, donde una joven fue víctima de una agresión brutal por parte de una pareja que la atacó con un arma blanca para robarle el teléfono móvil. Como consecuencia del forcejeo y la saña de los delincuentes, la víctima sufrió heridas cortantes en el rostro y en una de sus manos, por lo que debió ser asistida de urgencia por personal del Sempro y trasladada al Hospital Ramón Carrillo, donde recibió el alta tras ser intervenida por las lesiones. A pesar de que la joven aseguró conocer la identidad de sus agresores, la indignación de la familia creció al momento de intentar radicar la denuncia, ya que su madre denunció públicamente que los efectivos policiales se negaron a tomar el trámite bajo la insólita excusa de no contar con la dirección exacta de los sospechosos. Este lamentable episodio no solo expone la peligrosidad que se vive en las calles de la ciudad, sino que vuelve a poner bajo la lupa el accionar de las fuerzas de seguridad y los protocolos de atención ante delitos graves que dejan a las víctimas en un estado de total desprotección y abandono.
