La situación económica en San Luis atraviesa un momento crítico que enciende todas las alarmas. Según los últimos datos del INDEC, el 30,3% de los habitantes del Gran San Luis vive bajo la línea de pobreza, lo que equivale a más de 76.500 personas, mientras que unas 6.300 ya se encuentran en la indigencia. Sin embargo, esta cifra solo representa a una parte del territorio, ya que el organismo nacional no mide de forma directa lo que ocurre en el resto de las localidades. Al proyectar estos niveles sobre el total de la población provincial, estimada en unos 540 mil habitantes, la realidad golpea con dureza: la cifra de pobreza podría superar las 150.000 personas en todo San Luis. Esta estimación refleja la magnitud de una crisis que se agrava con el costo de vida, considerando que en marzo una familia necesitó más de 1,4 millones de pesos para no ser pobre, un monto que queda fuera del alcance de muchísimos hogares puntanos. Mientras desde el gobierno nacional se insiste en una desaceleración de los precios, en las calles de la provincia la percepción es otra y llegar a fin de mes se ha transformado en un desafío diario para miles de familias. La pobreza no se detiene y su impacto ya se siente con fuerza en cada rincón del suelo sanluiseño.
