La crisis institucional desatada por el robo de una cosecha de maíz valuada en más de 2 millones de dólares bajo custodia estatal parece no tener techo. El centro de la tormenta es nuevamente Víctor Endeiza, actual Ministro del Superior Tribunal de Justicia, cuya figura quedó aún más expuesta tras la aparición de una nueva serie de chats y audios que se suman a otros ya conocidos, vinculándolo directamente con la maniobra.
La difusión de este reciente material, que registra comunicaciones clave de cuando el funcionario se desempeñaba como Fiscal de Estado, ha terminado de dinamitar la versión oficial del caso. En los pasillos de tribunales, la indignación es absoluta y crece con fuerza la postura de que su continuidad en el máximo tribunal es insostenible ante semejante nivel de exposición. Mientras la sociedad exige respuestas claras ante este presunto abuso de poder, el Poder Judicial enfrenta un escenario de desconfianza que pone en jaque la transparencia de sus integrantes.
