Una vez más, la falta de mantenimiento y la desidia de Vialidad Provincial quedan expuestas. En esta ocasión, el escenario es la Ruta 27, al sur de la provincia de San Luis, donde el estado de la calzada presenta un deterioro alarmante que pone en peligro a quienes transitan por la zona.
A través de registros visuales, se puede observar cómo la falta de gestión ha dejado a la ruta en condiciones deplorables, con grietas profundas y el desmoronamiento de los bordes de la calzada que representan un riesgo real para la seguridad vial. La precaria señalización, que apenas intenta advertir sobre estos peligros, es solo una muestra más de la inacción oficial ante una infraestructura que se cae a pedazos.
Esta situación no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una gestión que parece haber olvidado las necesidades básicas de mantenimiento en las rutas provinciales, dejando a los usuarios librados a su suerte en vías de comunicación que, lejos de ser seguras, se han convertido en trampas peligrosas.
