El colapso crónico que golpea a la atención sanitaria vuelve a dejar en evidencia la desidia estatal, obligando a miles de ciudadanos a realizar largas filas durante toda la madrugada a la intemperie con el único objetivo de conseguir un turno médico. Esta situación, agravada por una profunda falta de digitalización y de gestión eficiente, representa una problemática estructural que persiste sin que el Ministerio de Salud ofrezca una respuesta efectiva, vulnerando sistemáticamente el derecho básico de la población al acceso a la salud pública.
