San Luis se consolida como la segunda provincia con mayor nivel de morosidad en todo el país, reflejando el profundo impacto de la crisis económica sobre los hogares. Un reciente informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela que el 20,1% de los puntanos que solicitaron créditos se encuentra en situación irregular, una cifra alarmante que deja en evidencia la pérdida de poder adquisitivo y el ahogo financiero que atraviesa la comunidad local.
El relevamiento detalla que la situación es especialmente crítica en el uso de billeteras virtuales y proveedores no financieros de crédito, donde la mora trepa hasta el 31,2%, mientras que en los bancos tradicionales alcanza el 15%. En total, más de un tercio de los deudores en la provincia (el 35,6%) registra algún tipo de atraso en sus obligaciones, un porcentaje que golpea con mayor dureza a los jóvenes de entre 18 y 34 años.
Frente a este escenario de sobreendeudamiento, donde las familias recurren a créditos rápidos y facilidades digitales para subsistir ante la caída de sus ingresos, el peso de la crisis recae directamente sobre el bolsillo cotidiano, exponiendo la falta de respuestas y contención estructural por parte de la gestión provincial ante una emergencia social que no para de escalar.
