La reciente prórroga de la licencia de Federico Trombotto como senador provincial volvió a encender la polémica en San Luis y dejó al descubierto un fuerte cruce institucional en torno a la legalidad de las bancas. Trombotto asumió para representar al departamento San Martín, pero ejerció su cargo durante apenas veintisiete días, un período breve pero estratégico ya que incluyó la votación clave que otorgó los dos tercios necesarios para aprobar la reforma constitucional impulsada por el oficialismo, tras lo cual regresó inmediatamente a sus funciones en el Poder Ejecutivo. Ante esta situación, el legislador Hugo Olguín llevó el caso al recinto mediante una cuestión de privilegio para cuestionar la constitucionalidad de la maniobra, señalando que el Reglamento exige licencias por un tiempo determinado y que la fórmula aplicada deja la banca indefinidamente condicionada mientras el funcionario siga en su cargo ministerial, privando a los vecinos de San Martín de su genuina representación y sin convocar al senador suplente que debería ocupar su lugar. La controversia política apunta directamente a lo que la oposición califica como una grave contradicción institucional por parte del oficialismo, sintetizada en la contundente frase de Olguín al advertir que se invocó la Constitución para reformarla, pero al mismo tiempo se la desconoció para reunir el voto preciso con el que se concretó dicha reforma.
