La crisis del sector turístico en la provincia suma un nuevo capítulo de tensión política tras confirmarse que la ocupación hotelera durante las vacaciones de invierno experimentó una drástica caída del 34%. Ante este escenario desolador, bloques legislativos del Partido Justicialista impulsaron un proyecto para declarar la Emergencia Turística provincial con el fin de mitigar el impacto y frenar la pérdida masiva de empleos y plazas. Sin embargo, el oficialismo se negó rotundamente a debatir la iniciativa en la Legislatura, dejando sin respuestas parlamentarias a los operadores y prestadores que continúan reclamando medidas urgentes para sostener la actividad.
