La diferencia entre la inflación acumulada del 228,5% y el aumento salarial estatal del 138,77% es una realidad que los trabajadores y trabajadoras de San Luis pagan todos los meses con menos dinero para vivir. Ante este escenario de salarios de pobreza y endeudamiento que mantiene a las familias puntanas al límite, ATE San Luis recorrió dependencias del Estado provincial y la Municipalidad para visibilizar la problemática. El gremio reclama una recomposición salarial real, el pase a planta permanente, recategorizaciones y el cese de situaciones de violencia laboral, bajo la premisa de que los trabajadores merecen salarios dignos y condiciones laborales justas. Desde el sindicato advirtieron que ya no hay margen para esperar, ya que la dignidad de los estatales no se negocia.
