Surge una fuerte polémica en torno a Manuel Adorni y su esposa, luego de que utilizaran la Ley de Inocencia Fiscal para blindar sus finanzas justo antes de presentar su declaración jurada. El funcionario, quien había celebrado esta ley como un hito histórico, es ahora cuestionado por diversos gastos y movimientos patrimoniales que no parecen coincidir con sus ingresos declarados. Entre los puntos que generan sospechas se encuentran la adquisición de un departamento en Caballito con una hipoteca llamativa, reformas millonarias en un country, viajes exclusivos al exterior y gastos de tarjeta de crédito que superan ampliamente los montos de su sueldo oficial. La norma, que permite pagar impuestos solo por lo facturado sin importar el crecimiento del patrimonio, ha quedado en el centro de las críticas al incluir a los funcionarios públicos, quienes deberían ser los primeros en rendir cuentas.
