El conflicto comenzó cuando la terna arbitral anuló un gol al equipo de San Martín y, tras discutir entre ellos, terminó validándolo, lo que desató protestas inmediatas. La situación escaló a una pelea generalizada con empujones y golpes entre los jugadores de ambos equipos, dejando al menos a un futbolista con heridas sangrantes visibles. Según el reporte, personas ajenas al encuentro ingresaron al campo desde la parcialidad local mientras se producían los hechos. Asimismo, se informó sobre el lanzamiento de piedras y botellas, hechos que aguardan ser confirmados mediante los informes oficiales correspondientes.
