La complicidad política acaba de asestarle un golpe durísimo al bolsillo de la gente. Los diputados nacionales Mónica Becerra y Carlos Almena, quienes llegaron a sus bancas impulsados y completamente respaldados por el gobernador Claudio Poggi, terminaron votando a favor del dictamen que destruye el beneficio tarifario de Zona Fría. El descontento explotó en toda la provincia al ver cómo los propios legisladores de la gestión poggista traicionaron los intereses locales, dejando a más de cien mil hogares puntanos desamparados ante un aumento feroz en las boletas de gas justo en medio de las heladas de este invierno. Para intentar esquivar el costo político y frente al repudio generalizado de los vecinos, el mandatario tuvo que apurarse a enviar una carta de protesta al Congreso en un burdo intento por despegarse de las acciones de sus propios candidatos electos. El cinismo de la maniobra expone que los representantes alineados con el gobierno provincial prefirieron aplaudir el hachazo a las tarifas antes que cuidar a las familias de San Luis. ¿De qué sirve mandar cartas de queja si tus propios diputados firman el tarifazo?
