Una situación alarmante ha quedado registrada en las calles principales de la ciudad de San Luis, donde se observó a una motocarga municipal transportando a trabajadores en la caja trasera como si fueran carga descartable. Esta práctica no solo representa una infracción gravísima a las leyes de tránsito vigentes, que prohíben estrictamente el uso de estos vehículos para el traslado de personas, sino que expone a los empleados a un peligro de muerte inminente ante cualquier eventual accidente vial. Mientras a cualquier ciudadano común se le retendría el vehículo de forma inmediata por una falta similar, la gestión municipal parece operar con total impunidad a plena luz del día.
La gravedad del hecho se acentúa por las bajas temperaturas registradas en la región, obligando a los operarios a viajar a la intemperie, desprotegidos del frío y del viento en un vehículo que no cuenta con ninguna medida de seguridad ni autorización para este fin. Esta escena pone de manifiesto una precarización laboral absoluta y una falta total de dignidad en el trato hacia los trabajadores municipales. Resulta contradictorio que la misma institución que debe velar por el cumplimiento de las normas de seguridad sea la primera en vulnerarlas, arriesgando vidas humanas con el único objetivo de reducir costos en el transporte oficial.
