La indignación se apoderó de los vecinos de Juana Koslay tras un robo tan absurdo como dañino que quedó registrado por cámaras de seguridad. Dos personas a bordo de una Ford Ranger gris de último modelo frenaron frente a una gomería de barrio, arrancaron un cartel artesanal de caño y chapa reciclada que estaba atornillado y huyeron rápidamente hacia la zona de Potrero. Los propietarios del local expresaron su profunda tristeza, ya que el botín no tiene valor comercial y fue realizado a pulmón para poder identificar su lugar de trabajo. «Es pura maldad contra los que queremos trabajar», manifestaron los damnificados ante este hecho que demuestra una falta total de empatía y seguridad en la zona.
