Los diputados del Frente Justicialista abandonaron el recinto de la Cámara de Diputados de San Luis en rechazo a una ley simbólica que, denuncian, el oficialismo usó para esquivar el debate real sobre salarios y paritarias.
Lo que debía ser una sesión de trámite se convirtió en una declaración política. Los legisladores del Bloque Frente Justicialista de la Cámara de Diputados de San Luis se retiraron en pleno del recinto mientras el oficialismo trataba la ley que instituye el 4 de noviembre como el «Día del Maestro Puntano». La decisión fue contundente y el mensaje, sin medias tintas: mientras los docentes puntanos no llegan a fin de mes, el gobierno propone festejos.
Desde el bloque opositor sostienen que el oficialismo recurre a leyes de contenido meramente simbólico para evitar el debate que la situación realmente exige. El sector docente acumula pérdida de poder adquisitivo, sin paritarias convocadas, sin diálogo genuino con los gremios y sin respuestas concretas del Ejecutivo provincial.
La postura del bloque fue explícita: sus bancas están para debatir soluciones reales, no para darle quórum a puestas en escena.
Condicionar el cobro del salario a la presencialidad forzada no es un incentivo. Es una penalización disfrazada de beneficio. Y el sector docente puntano, con el respaldo de su representación legislativa, no está dispuesto a naturalizarla.

