En un curioso despliegue de prioridades presupuestarias, el Gobierno de San Luis destinó 144 millones de pesos para colocar 850 metros cuadrados de chapa en la Jefatura Central de Policía, una cifra que contrasta fuertemente con el discurso de austeridad y los bolsillos flacos de la fuerza. El gobernador Claudio Poggi y la ministra Nancy Sosa encabezaron el acto de inauguración de este nuevo techo millonario, justo cuando el malestar en las filas policiales alcanza niveles críticos debido a salarios que no le ganan a la inflación y condiciones laborales que distan de ser óptimas. Mientras los efectivos esperan señales de una recomposición salarial real, el ejecutivo provincial parece haber encontrado en la infraestructura edilicia el destino ideal para los fondos públicos, dejando la «motosierra» de lado a la hora de renovar la Jefatura. El contraste entre el brillo de las chapas nuevas y la realidad económica de quienes deben patrullar las calles ha encendido nuevamente la polémica sobre el verdadero alcance del ajuste y el pedido de sacrificio en la gestión actual.
