Increíble pero real. Un patrullero quedó estancado en medio de la inundación y, en lugar de ser la fuerza la que tome la iniciativa, fueron un joven, un vecino y dos bomberos quienes se metieron al agua para rescatar la unidad.
¿Y los policías? Bien, gracias. Mirando desde el costado mientras los ciudadanos hacían su trabajo. ¿Falta de vocación o falta de directivas? Lo cierto es que, una vez más, la solidaridad de la gente salvó la situación.
