La situación de la discapacidad en San Luis llegó a un límite crítico. Familias y trabajadores de centros terapéuticos están en Terrazas del Portezuelo esperando que el gobernador los atienda. Denuncian que la Gestión Poggi es insensible y dejó a estos espacios vitales sin los recursos mínimos para poder funcionar. La advertencia es desesperante porque sin respuestas económicas urgentes el cierre de los centros es inminente en toda la provincia. Esta crisis pone en riesgo la salud de miles de personas que necesitan sus terapias todos los días. Mientras el gobierno guarda silencio los referentes del sector aseguran que la falta de empatía oficial está destruyendo la contención para los más vulnerables de la sociedad puntana.
