Un gran susto se vivió este martes por la tarde en una vivienda de la calle Ayacucho al 300, cuando parte de la estructura del techo cedió de forma repentina en el sector de la cocina-comedor. En ese momento, dos mujeres de 50 y 52 años junto a un adolescente de 15 se encontraban en el interior de la propiedad, pero afortunadamente ninguno sufrió heridas pese a la magnitud del desprendimiento.
El operativo de emergencia movilizó rápidamente al personal de la UROP N° 2, Bomberos Voluntarios “El Fortín” y Defensa Civil, quienes trabajaron en el lugar para asegurar la zona. Los médicos del Sempro asistieron a los ocupantes por precaución, mientras los brigadistas realizaban cortes preventivos de gas y electricidad para estabilizar la vivienda y evitar riesgos mayores tras el colapso.
