Una grave ola de robos mantiene en alerta a los residentes del Barrio Félix Bogado, específicamente sobre la calle Domingo Escudero, donde delincuentes han comenzado a sustraer sistemáticamente los caños de las conexiones domiciliarias de gas. Esta modalidad delictiva no solo deja a las familias sin un suministro básico esencial, sino que genera un peligro inminente para toda la cuadra debido a las posibles fugas derivadas de los cortes improvisados en los gabinetes. Además del alto costo económico que implica la reposición de materiales y la mano de obra especializada para rehabilitar el servicio, los vecinos manifiestan un profundo temor por la integridad de sus viviendas ante la manipulación experta de las redes. La indignación crece en el sector ante lo que consideran una falta de respuestas oficiales, por lo que exigen de manera urgente mayor presencia policial y patrullajes preventivos que pongan freno a esta situación antes de que ocurra una tragedia. Mientras tanto, las imágenes de los nichos violentados se multiplican en las redes sociales como un pedido de auxilio ante una inseguridad que parece no tener límites en la capital puntana.
