Hay momentos en los que el silencio no es una opción, y la comunidad de Santa Rosa de Conlara ha dicho basta. Tras conocerse la renuncia de la doctora Sánchez al hospital local por situaciones de hostigamiento, la indignación de los vecinos se transformó en acción.
No estamos hablando de cualquier profesional; estamos hablando de la médica que extendía sus jornadas hasta las 3 de la mañana para que nadie se volviera a su casa sin ser atendido. Esa pasión y humildad con la que cuidó a cada familia hoy es respondida con un atropello que no podemos permitir.
La salud pública se defiende con hechos. Por eso, nos organizamos para exigir que se revierta esta situación de maltrato que nos deja sin una cardióloga de excelencia.
