Un vecino de la ciudad de San Luis denunció públicamente un atropello por parte de la distribuidora de energía Edesal, luego de que personal de la firma pretendiera quitarle el medidor y cortarle el suministro eléctrico alegando una infraestructura irregular. Según el relato del afectado, la situación que la empresa ahora califica como fuera de norma fue, en realidad, una solución técnica instalada por los propios operarios de la compañía hace más de cinco años para resolver un inconveniente previo en el domicilio.
El episodio derivó en un clima de fuerte tensión durante el procedimiento de inspección, donde el damnificado manifestó su malestar ante la falta de registros internos de la distribuidora y la presión ejercida para dejarlo sin un servicio esencial por una obra que él nunca ejecutó. El usuario criticó duramente que la empresa intente responsabilizarlo por una instalación propia de la firma, evidenciando una grave falla de comunicación y seguimiento administrativo dentro de la prestataria.
