La desidia oficial ha llegado a un punto límite en el barrio La Vecindad. Vecinos de la zona denunciaron el estado de abandono total de las plazas locales, donde la falta de mantenimiento, el agua estancada y la acumulación de basura han transformado los espacios de juego en verdaderas «zonas de peligro» para los niños.
El reclamo apunta directamente a la ausencia de gestión municipal, que ha dejado a la deriva un sector clave de la ciudad. Mientras las tasas municipales se siguen cobrando, los servicios básicos de limpieza y desmalezado brillan por su ausencia. «Pagamos por servicios que no recibimos. La municipalidad mira para otro lado mientras nuestros hijos juegan entre los yuyos y el agua podrida», reclamó con indignación una madre del barrio.
El panorama es alarmante y refleja una gestión que parece haber olvidado sus funciones básicas:
- Foco infeccioso: El agua desbordada y los pastizales son el criadero perfecto para el mosquito del Dengue, en plena alerta sanitaria.
- Peligro físico: Los juegos, oxidados y rodeados de mugre, representan un riesgo de accidente constante para los menores.
- Abandono institucional: No hay cuadrillas, no hay limpieza y no hay respuestas a los reiterados pedidos de audiencia.
La comunidad del barrio La Vecindad ya no acepta más promesas ni excusas burocráticas. Exigen que el municipio cumpla con su deber y envíe de manera urgente personal de limpieza y obras públicas para sanear el lugar. La salud y la seguridad de los vecinos no pueden seguir siendo rehenes de la ineficiencia de una gestión que, por ahora, brilla por su ausencia.
