La justificación es la realización de supuestos trabajos de restauración de cielorrasos y pintura en el recinto. La pregunta que se hacen todos es porque no se usó el generoso receso de cuatro meses que tiene la Legislatura para concretar estas obras. Los diputados de la oposición indican que en realidad se busca desactivar el tratamiento de proyectos incómodos, en medio de una crisis que hunde cada vez más a la provincia.
Vergonzoso. El presidente de la Cámara de Diputados de San Luis, Alberto Leyes, alineado con el poggismo, desató una fuerte polémica al suspender “por tiempo indefinido” toda actividad legislativa en la Cámara Alta, argumentando la necesidad de realizar obras en el recinto. La decisión, formalizada mediante la resolución 05-PCD-2025 firmada este lunes, se produce a menos de un mes del inicio del período legislativo y con las elecciones provinciales del 11 de mayo a la vuelta de la esquina, lo que alimenta sospechas de una maniobra política para silenciar el debate parlamentario.
La resolución cita la restauración de los cielorrasos del salón de sesiones, dañados supuestamente por “inclemencias del tiempo” que provocaron roturas en el techo del Palacio Legislativo. Sin embargo, la medida no establece plazos, no propone espacios alternativos y contraviene el Artículo 117 de la Constitución provincial, que prohíbe a una Cámara suspender sesiones por más de tres días hábiles sin el consentimiento de la otra. La falta de transparencia y las irregularidades en el proceso de las obras refuerzan las críticas de la oposición.
Según el expediente, los trabajos comenzaron en octubre de 2024 mediante una contratación directa de la empresa M.C. Servicios S.R.L., justificada por una “emergencia” y autorizada por el decreto provincial N° 2444-MHIP-2025. A seis meses de comenzadas las tareas, no se abrió licitación pública, no se difundió un cronograma y el costo estimado supera los 100 millones de pesos. Algunas versiones sugieren que las obras podrían extenderse por más de tres meses, lo que plantea interrogantes sobre por qué no se realizaron durante el receso legislativo de cuatro meses de duración.
El Frente Unidad Justicialista denunció la suspensión como una “decisión unilateral” que “vulnera el funcionamiento democrático” de la Cámara de Diputados. En un comunicado, el bloque expresó su “enérgico rechazo” y señaló que los cuatro meses de receso eran tiempo más que suficiente para realizar las obras, sugiriendo que la medida apunta a “silenciar a la oposición” en medio de la campaña electoral.
Los legisladores de la oposición se han destacado en sesiones previas por propinar “palizas dialécticas”, desenmascarando con argumentos sólidos las políticas del Ejecutivo provincial, que han sumido a San Luis en una decadencia sin precedentes.

