En un giro inesperado que trae un respiro a la extrema tensión global, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció una suspensión temporal de las ofensivas militares contra Irán. La medida, comunicada a través de su red social Truth Social, establece una pausa de cinco días en los ataques dirigidos a plantas energéticas e infraestructura crítica iraní, dejando atrás el ultimátum de 48 horas que vencía este lunes. El mandatario calificó las conversaciones recientes como profundas, detalladas y constructivas, abriendo una ventana diplomática en medio de una escalada que mantenía en vilo al mercado energético mundial y que ya había provocado bombardeos durante el fin de semana.
Esta decisión generó una reacción inmediata en los mercados, donde el precio del petróleo registró una caída significativa tras semanas de incertidumbre. Sin embargo, la tregua es condicional y está sujeta al éxito de las reuniones que continuarán durante toda la semana, mientras desde Teherán surgen versiones cruzadas sobre la existencia de un diálogo directo. Con el Estrecho de Ormuz como punto central del conflicto, los próximos cinco días serán determinantes para saber si la diplomacia logra imponerse definitivamente sobre las acciones militares o si se trata solo de una pausa antes de una nueva etapa de hostilidades en Medio Oriente.
