La última actualización de la tarifa se dio este fin de semana. Un ajuste brutal que refleja una gestión colapsada y a la que no le preocupa los sectores más vulnerables de la población.
La paupérrima gestión municipal en la capital puntana aúna lo peor de una administración gubernamental: pésimos servicios y una voracidad impositiva y tarifaria que no se detiene ni aún a la hora de considerar las franjas más vulnerables de la población.
Un ejemplo de ello es que desde este fin de semana la Comuna autorizó (aunque no lo anunció con antelación) que el boleto de Transpuntano pase a 750 pesos. Una locura.
La evolución de la tarifa de Transpuntano exhibe un ascenso dramático con la gestión de Gastón Hissa. En enero del año pasado costaba solo $70. Luego pasó a $250, en marzo a $457 y en agosto a $600.

