La conectividad es mala o nula en los principales centros turísticos y el plan San Luis a Mil entró en una parálisis que parece inexorable. Otro ejemplo más de la decadencia acelerada que padece la provincia.
La decadencia de la provincia es tan acelerada y se da en todos los ámbitos, y lo que era hasta hace poco motivo de orgullo ahora se ha convertido en una triste realidad que refleja olvido y abandono. Durante muchos años San Luis fue sinónimo de conectividad en internet, con un programa gubernamental vanguardista que fue de la periferia al centro y que tuvo resultados comprobables y cuantificables. Sin embargo, todo eso ha sido dinamitado.
La conectividad omnipresente que locales y turistas podían acceder en cualquier lugar de la geografía puntana desapareció. Los visitantes que este verano han arribado a la localidad de Merlo (el principal centro turístico de la provincia) dan cuenta de la pésima calidad de las comunicaciones, no solo de Internet, tanto gubernamental como privado, sino también de las llamadas telefónicas.
“Hace un mes que estoy de vacaciones en Villa Larca y nunca tuve internet ni en el pueblo ni en Merlo. Cero conexión porque ni el servicio de claro anda, ya que hablás a la empresa y te dicen que no hay antenas. Me cambié a Movistar y es lo mismo y lo peor, de nadie es la culpa. Es una vergüenza el Internet”, señaló Jorgelina Vieyra en las redes sociales.
“Estoy de vacaciones en Merlo; ni hacer una llamada con el celular puedo. Cero conectividad. Muy mala la calidad mediante acceso por wi-fi. Una pedorrés total”, afirmó Sergio Liendo. “Tenemos internet en cada esquina; lo lindo sería que anduviese bien como en el resto del país”, agregó Mauro De Marinis.
La falta de conectividad que encuentran los turistas es solo una cara de la moneda. Los puntanos padecen un estado que en vez de favorecer el acercamiento de lo último de la tecnología a sus habitantes los deja a la deriva, lo que marca un contraste brutal en relación a la gestión anterior.
“Hace dos años que solicité el servicio San Luis a Mil. Esperando, me han mentido más que pinocho, vergüenza. Un día como Gobernador no queda ninguno, ineficientes”, dijo Crespín Gabriel Garrido. “En San Luis capital hace más de un año que me inscribí y todavía nadie me llamó. Me dijeron que este gobierno paró todo. ¿Será así?”, afirmó Alejandro Andrada.
San Luis a Mil, un servicio de internet ultra veloz por fibra óptica lanzado durante la gestión de Alberto Rodríguez Saá, se ha alejado cada vez más de los puntanos bajo la nueva administración provincial. En solo diez meses sextuplicó su tarifa y a la par experimentó un fuerte freno en las conexiones. El 70 por ciento de los usuarios considera al servicio entre malo y regular.

