La provincia registró una baja superior al 5% a julio de 2025. Mientras el país perdió más de 126.000 puestos desde el inicio de la era Milei, la gestión de Claudio Poggi es señalada por su pasividad y la falta de políticas activas para frenar el colapso productivo.
Según los últimos datos del SIPA (Sistema de Información Previsional Argentino), San Luis se consolida como una de las diez provincias más afectadas por la destrucción de empleo registrado. La caída del 5% en el sector privado local se enmarca en un contexto nacional crítico, donde solo en julio se destruyeron 8.782 puestos de trabajo.
La situación en el sector industrial es especialmente alarmante:
- Galpones vacíos: Un Parque Industrial semiparalizado refleja la desindustrialización.
- Gestión cuestionada: El Ministerio de Producción, a cargo de Federico Trombotto, enfrenta críticas por la falta de planificación y denuncias por presuntos favoritismos en el direccionamiento de negocios.
Mesas sectoriales: ¿Solución o discurso?
Tras casi tres años de gestión, el Gobierno provincial ha comenzado a convocar a mesas sectoriales. Sin embargo, el sector productivo observa estos movimientos con escepticismo:
«Las reuniones no incluyen anuncios concretos ni medidas inmediatas; parecen más un intento de reconstruir el discurso que de salvar el entramado productivo», señalan analistas locales.
Comparativa regional y precarización
A diferencia de San Luis, provincias vecinas como Córdoba, Mendoza y San Juan han implementado estrategias para amortiguar el impacto del ajuste nacional. En territorio puntano, el vacío dejado por el empleo formal está siendo ocupado por el monotributo, que a nivel nacional sumó más de 123.000 nuevos inscriptos desde finales de 2023.
| Sector / Indicador | Impacto / Dato |
| Caída empleo privado SL | Superior al 5% |
| Puestos perdidos (Nacional) | 126.950 |
| Puestos industria (Nacional) | -39.180 en 19 meses |
| Modalidad laboral en ascenso | Monotributo (Precarización) |
La noticia deja claro que San Luis no solo padece el ajuste de Nación, sino que la «pasividad provincial» ha profundizado la crisis, reemplazando el empleo con derechos por vínculos laborales frágiles.
