La ola polar que azota San Luis ha dejado a miles de vecinos luchando contra el frío intenso, no solo por las bajas temperaturas, sino por una serie de cortes en los servicios esenciales de gas y agua. La situación ha generado un sinfín de quejas y un creciente enojo entre los residentes de diversos barrios, quienes se sienten desamparados ante la falta de respuestas tanto de la empresa distribuidora como del gobierno provincial.
El corte de gas ha sido el principal dolor de cabeza para los puntanos. Ya desde el domingo por la noche, barrios enteros comenzaron a experimentar la ausencia de suministro, y la falta de una respuesta rápida por parte de la empresa distribuidora solo empeoró la situación. Sin gas, el acceso a la calefacción se vuelve imposible y el agua caliente es un lujo inalcanzable, llevando a muchos a expresar su frustración con «altos niveles de enojo».
El barrio Amep es uno de los más afectados. Una vecina relató que, si bien el lunes por la mañana operarios de la empresa lograron restablecer el servicio en su domicilio, este «se volvió a cortar» al poco tiempo de que se fueron, evidenciando la inestabilidad del suministro
Para sumar a la difícil situación, el frío extremo también provocó el congelamiento de cañerías, dejando a algunas zonas sin servicio de agua durante la mañana. Esta combinación de cortes de gas y agua ha transformado la rutina diaria de muchas familias en una verdadera odisea para combatir las bajas temperaturas.
Las quejas por la falta de gas y sus consecuencias no se limitan a unas pocas zonas; se acumulan en una larga lista de barrios de la capital puntana. Entre los más mencionados se encuentran Juan Gilberto Funes, Francisco Cáceres, Cerro de la Cruz, Viviendas Productivas, 500 Viviendas Norte, 1º de Mayo, San Martín y 400 Sur, entre otros. La preocupación es palpable y la demanda de soluciones urgentes resuena en toda la ciudad, sin que hasta el momento haya habido una respuesta contundente o asistencia por parte de las autoridades gubernamentales.
