El malestar crece en el barrio 800 Viviendas. Los adjudicatarios, que recibieron sus llaves en diciembre pasado bajo la gestión de Claudio Poggi, denuncian que las condiciones de pago actuales desvirtúan el fin social de las viviendas.
La mayor indignación de los vecinos radica en el origen de estas adjudicaciones. Según manifiestan, estas casas pertenecen a planes habitacionales de larga data que habían sido gestionados bajo condiciones de cuotas fijas. Sin embargo, al momento de la entrega, se encontraron con un esquema de actualización semestral que hoy sitúa la cuota en $184.000.
«Estas casas pertenecen a planes históricos que la gente viene esperando y pagando desde hace años con la promesa de una cuota fija. Que ahora nos apliquen este sistema de actualización es cambiar las reglas del juego a mitad del camino», explicó Belisario Oviedo, integrante de la comisión vecinal.
Para los vecinos, este esquema los encamina a pagar «las casas sociales más caras de la provincia». Por este motivo, han decidido avanzar en un reclamo conjunto para exigir que se respete el espíritu original de los planes y las cuotas vuelvan a ser fijas.
