Muchos comercios volvieron a pedir «solo efectivo». El miedo a pagar más impuestos por usar la aplicación está frenando los pagos digitales.
El problema explicado de forma simple: La nueva agencia de recaudación (ARCA) anunció que va a mirar cuánto dinero mueven los comerciantes en sus billeteras virtuales para decidir si los sube de categoría en el Monotributo.
¿Por qué esto perjudica al comerciante?
- Te cobran por lo que movés, no por lo que ganás: Si vendés algo a $1.000, ARCA anota que cobraste $1.000 enteros.
- Plata que no es del dueño: No tienen en cuenta que la aplicación se queda con una parte (comisiones de hasta el 30%).
- Impuestos sobre el aire: El comerciante termina pagando impuestos sobre un dinero que en realidad nunca entró a su bolsillo.
Las consecuencias en la calle:
- Menos comodidad: El cliente ahora tiene que ir al cajero a buscar billetes porque en el local ya no aceptan la app.
- Más informalidad: Se castiga al que usa tecnología y se beneficia al que cobra «en negro» para que nadie lo controle.
- Recaudación a cualquier costo: Los comerciantes sienten que el Estado solo quiere cobrar más, sin importar si el negocio puede seguir abierto o no.
