Las imágenes muestran el drástico paso de un festejo familiar de carnaval a una escena de forcejeos, gritos y detenciones. Vecinos denuncian abuso de autoridad mientras la Policía justifica su intervención por el corte de calle.
Lo que debía ser una jornada de alegría y tradición barrial terminó en un escenario de conflicto y denuncias por violencia institucional. En las últimas horas, han salido a la luz nuevos registros audiovisuales que complican la versión oficial sobre el operativo realizado durante los festejos de carnaval en el Barrio 9 de Julio.
Los videos, grabados por los propios vecinos con sus teléfonos celulares, permiten reconstruir la secuencia de los hechos con mayor claridad:
- El inicio: Se observa una celebración pacífica, con una murga local animando la tarde y decenas de niños jugando con espuma en la calle.
- La irrupción: La llegada de los efectivos policiales transforma el clima de fiesta en uno de incertidumbre.
- La violencia: Los registros muestran forcejeos directos entre policías y vecinos. En una de las secuencias más sensibles, se ve la detención de un hombre en medio de gritos de mujeres y niños que pedían el cese de la violencia.
- El caos: Corridas y un despliegue de fuerza que, según los presentes, resultó «totalmente desproporcionado» para la magnitud del evento.
Desde la fuerza de seguridad sostienen que la intervención fue necesaria debido a la «ocupación de la calzada», argumentando que el evento no contaba con las autorizaciones correspondientes para interrumpir el tránsito.
Sin embargo, los vecinos aseguran que se trató de una provocación innecesaria. «Era un festejo del barrio, para los chicos. No había disturbios hasta que llegó la policía con esa actitud», declaró una referente del sector.
Este hecho vuelve a poner en el centro del debate el criterio con el que se dispone el uso de la fuerza en los barrios populares de San Luis. La aparición de estos nuevos videos refuerza la sospecha de un exceso policial en eventos comunitarios, contrastando con la pasividad que se observa en otras áreas de la ciudad frente a delitos de mayor gravedad.
La comunidad del Barrio 9 de Julio exige ahora que se identifique a los efectivos que participaron del operativo y que se brinden explicaciones claras sobre quién dio la orden de intervenir de esa manera en un festejo familiar.
