¿MEGA-ESTAFA CON EL PLAN TUBI?
El aclamado Plan TuBi del gobernador Claudio Poggi, que prometía bicicletas para miles de estudiantes, se ha convertido en el centro de un escándalo que sacude a la provincia. Un reciente informe televisivo ha desvelado presuntos sobreprecios exorbitantes, falta de transparencia y millonarios depósitos sin explicación.
EL MISTERIO DE LAS BICICLETAS «DE ORO» Según la denuncia del periodista Tomás Méndez, el gobierno habría destinado 5.000 millones de pesos para adquirir 10.000 bicicletas. Sin embargo, un alto funcionario admitió que solo se beneficiarían «más de 8.000 alumnos», lo que eleva el costo de cada unidad a la suma de 625.000 pesos. ¡Una cifra escandalosa si se compara con los precios del mercado, donde modelos similares no superan los 250.000 pesos! El sobreprecio por bicicleta podría ser de hasta 375.000 pesos, una cifra que ha generado indignación y sospechas.
¡LA GRAN MENTIRA DE LA INDUSTRIA PUNTANA! El gobernador justificó el gasto alegando que impulsaría la «industria de la bicicleta en San Luis». Sin embargo, la investigación periodística reveló que no existe ninguna fábrica de bicicletas convencional en la provincia. La excusa oficial se desmorona, dejando al descubierto una posible maniobra para ocultar la verdadera naturaleza de la compra.
FALTA DE TRANSPARENCIA Y FONDOS OCULTOS La denuncia también apunta a la total opacidad del gobierno en este tema. «Información pública, cero. No hay boletines oficiales, no hay órdenes de compra, no hay licitaciones visibles», afirmó Tomás Méndez. La falta de acceso a la información y los millonarios depósitos irregulares sin justificación han encendido las alarmas sobre la corrupción.
LOS CIUDADANOS PAGAN EL PRECIO Hasta el momento, se han entregado solo 5.869 bicicletas, por lo que aún faltan miles. «Imagínate ser padre de uno de esos pibes y ver que hicieron negocio con tu hijo. La guita sale de la gente de San Luis, de sus impuestos», concluyó el periodista. Este escándalo no solo mancha la imagen del gobierno de Poggi, sino que también golpea el bolsillo de cada puntano, que ve cómo el dinero de sus impuestos se esfuma en negocios turbios, mientras los servicios esenciales se desmoronan.

