Lo que debía ser una inauguración de infraestructura se transformó en una protesta masiva. Al grito de «Mentiroso», los trabajadores de la educación exigieron salarios que superen la línea de pobreza.
El gobernador Maximiliano Pullaro vivió este miércoles uno de los momentos más difíciles de su gestión en la ciudad de Esperanza. Durante un acto donde se pretendía lucir la inversión en infraestructura escolar, el discurso oficial fue literalmente sepultado por el reclamo de cientos de docentes autoconvocados.
Mientras el mandatario intentaba destacar el avance de las obras edilicias desde el atril, el clima en la plaza se tornó eléctrico. La consigna fue clara y unánime: «Las paredes no educan». Los manifestantes señalaron que la inversión en cemento es insuficiente si quienes sostienen el sistema educativo perciben ingresos por debajo de la canasta básica familiar.
«La educación se defiende con salarios dignos, no con marketing», rezaba uno de los carteles más visibles entre la multitud.
El video del encuentro se viralizó rápidamente en redes sociales. En las imágenes se observa al gobernador intentando continuar con su alocución mientras el cántico de «¡Mentiroso!» ganaba volumen, evidenciando el profundo malestar del sector docente santafesino.
Los puntos principales del reclamo fueron:
- Salarios dignos: Exigen que el sueldo inicial iguale, como mínimo, el costo de la canasta familiar.
- Reconocimiento a la labor: Critican que el foco de la gestión esté puesto en lo edilicio y no en el capital humano.
- Descontento con las promesas: La palabra «mentiroso» se repitió como respuesta a las cifras de gestión presentadas por el Ejecutivo.
El acto, que buscaba ser una «fiesta» para mostrar los logros del gobierno provincial, terminó dejando una postal de fractura social. La imagen de un gobernador hablando ante una platea que le da la espalda con carteles de protesta marca un hito en el conflicto docente de Santa Fe. Las familias y los trabajadores han dejado claro que las cuentas no cierran y que el tiempo de las promesas parece haberse agotado.
