Crecen los basurales clandestinos y las acumulaciones de residuos domiciliarios. Además, se verifica la rotura constante de caños de agua y cloacas, lo que fomenta la transmisión de enfermedades.
La intendencia de Fraga parece no tener respuestas ante el desastre ambiental que se está gestando en esa localidad, ubicada a la vera de la ruta 7. Los basurales clandestinos y las acumulaciones de residuos domiciliarios no hacen otra cosa que crecer y no se realiza ninguna acción.
A este panorama lamentable que se vive bajo la gestión del intendente Gastón Argenio se une la rotura de caños de agua y cloacas, lo que genera contaminación e insalubridad, propiciando la transmisión de enfermedades.
Otro inconveniente de esta gestión ha sido la poda indiscrminada, que ha causado daños irreversibles en la vegetación local, lo que no solo afecta el equilibrio ambiental sino el paisaje del pueblo.
El lamentable estado de las calles de la localidad también suma críticas. La inacción parece ser el denominador común.
A pesar de las promesas oficiales, los vecinos aún esperan por acciones concretas para resolver esta situación lamentable que marca desidia y abandono.




