La localidad, que solía ser un refugio de tranquilidad, se ha convertido en el nuevo tablero de operaciones para la delincuencia sistemática. El reciente robo a la Veterinaria Snoopy no es un hecho aislado, sino el síntoma de una zona liberada donde la impunidad de las «mecheras» parece no tener freno.
El lunes pasado, minutos antes de las 21:00 horas, una mujer aprovechó la vulnerabilidad del cierre del local para sustraer pertenencias ante la mirada impotente de sus dueños. Sin embargo, lo que más indigna a los comerciantes no es solo el robo en sí, sino la ausencia total de una estrategia de prevención por parte del Ministerio de Seguridad.
¿Dónde está el Ministerio? Mientras los robos se multiplican y los delincuentes parecen conocer de memoria los horarios de los patrullajes (o la falta de ellos), la pregunta que resuena en cada comercio de Juana Koslay es una sola: ¿Dónde está el Ministerio de Seguridad? Los vecinos denuncian que las políticas de vigilancia son inexistentes y que los efectivos policiales brillan por su ausencia en los momentos críticos, como el horario de cierre bancario y comercial.
«Estamos a la deriva. Tenemos que ser nuestros propios guardias de seguridad, mirar las cámaras y avisarnos entre nosotros porque desde el Gobierno no hay ninguna respuesta» señalaron comerciantes indignados que ya planean medidas de fuerza ante la falta de seguridad.
La «mechera» denunciada ya habría actuado en otros locales bajo el mismo modus operandi, moviéndose con una soltura que solo se explica por la falta de controles en la vía pública. La desidia estatal está obligando a los trabajadores de Juana Koslay a naturalizar el robo, mientras esperan que, de una vez por todas, el Ministerio de Seguridad tome cartas en el asunto antes de que la situación pase a mayores.
