La designación de funcionarios para supervisar el plan alimentario pasa por alto no solo las disposiciones de los establecimientos educativos sino las normas del mismo Ministerio de Educación. La medida propicia la generación de más cargos y no ataca el problema de base, que es el adecuado control bromatológico realizado por personal especializado.
Las intoxicaciones masivas de alumnos por las viandas en mal estado del PANE representan una auténtica tragedia, pero no muy lejos se encuentra la respuesta que ha tenido el Ejecutivo a esta gravísima crisis. Además de deslindar responsabilidades, abonar la insólita teoría del sabotaje, culpar patológicamente a la gestión anterior, entre otras reacciones, ahora el gobierno provincial cree que la solución reside en más burocracia gubernamental (sin respetar los reglamentos vigentes), en vez de la aplicación de medidas bromatológica concretas.
La primera acción adoptada por Eugenia Gallardo, coordinadora del PANE (un programa que adquirió rango de Secretaria de Estado y que es manejado por una candidata a diputada provincial en las próximas elecciones del 11 de mayo), ha sido designar funcionarios para “acompañar” la entrega de comida en los establecimientos educativos, tarea que deberán realizar por un periodo de treinta días. La medida rige desde este lunes.
En las escuelas, muchos consideran que esto constituye una intervención de facto, ya que pasa por alto estructuras y reglamentos no solo de la comunidad educativa conformada por docentes, directores y supervisores, sino también del Ministerio de Educación. En otra muestra de negligencia e irresponsabilidad, el Gobierno les transfiere a funcionarios elegidos a dedo funciones que nadie les ha concedido y para la que no están capacitados.
Esta salida torpe, forzada y burocrática cuenta potencialmente con dos grandes riesgos. Por un lado propicia la generación de más cargos para en teoría “controlar” las viandas del PANE; y por el otro les asigna esta tarea tan sensible a personas que no cuentan con los debidos conocimientos bromatológicos.
Así está todo dado para que sigan produciéndose más intoxicaciones en las escuelas ya que no existe ninguna solución de fondo.

