La Justicia acaba de confirmar lo que muchos sospechaban: el programa PANE, que debía dar comida a nuestros chicos, se usó para un negocio redondo entre el Gobierno y empresas de los mismos funcionarios. ¡Es un escándalo de «adentro» que salpica al ministro Federico Trombotto y muestra cómo se armó una red de privilegios con plata de todos!
La noticia es explosiva. Una investigación de la Justicia, que comenzó por la denuncia de diputados de la oposición, reveló una trama oscura. El Programa Alimentario Nutricional Escolar (PANE), un plan vital para la alimentación, terminó siendo una plataforma para hacer negocios. Y no cualquier negocio: ¡negocios entre altos funcionarios del Gobierno y sus empresas cercanas!
El nombre que resuena con más fuerza es el de Federico Trombotto, actual ministro de Producción y, para colmo, senador electo. La Justicia descubrió que Trombotto permitió que una empresa que le proveía al PANE ¡operara desde un galpón que es de su propiedad!
La prueba es contundente: El propio presidente de Sol Puntano SAPEM, Víctor Daniel Boiero, tuvo que admitirlo ante la Justicia. Sol Puntano le pagó por viandas escolares a una empresa llamada Los Tres Olivas SAS. ¿Y quién está detrás de Los Tres Olivas SAS? Nada menos que Mauricio Adrián Oliva, hijo de César Oliva, un funcionario clave del Ministerio de Producción. ¡Y el lugar desde donde funciona esta empresa es un local en San Juan 2010, que es propiedad del mismo Ministro Trombotto, quien lo alquiló y lo «acondicionó» para ellos!
Un «método» para hacer negocios con plata del Estado Lo que esto confirma es una red de favores y negocios cerrados. Antes de asumir su cargo, César Oliva ya había «cedido» la empresa a sus hijos y había pasado el alquiler del local y los equipos. La declaración de Boiero es clave: «La designación de proveedores no dependía de mí». Esto sugiere que no hubo licitaciones transparentes, ni controles, ni buscar otros proveedores. ¡Parece que todo se arreglaba «por arriba»!
Este esquema, que algunos ya bautizaron como el «método Trombotto», es simple: usar la estructura del Estado y los programas sociales que son para la gente, para hacer negocios privados y hasta para ganar apoyo político para las elecciones. Trombotto llegó al Senado con el respaldo del oficialismo de Claudio Poggi, pero ahora, su pasado de «galpones», «empresas amigas» y «fondos direccionados» está bajo la lupa de la Justicia.
Este escándalo es una cachetada a la cara de todos los sanluiseños. Nos prometieron transparencia, pero la Justicia está sacando a la luz cómo se manejan los fondos públicos sin ningún tipo de control, beneficiando a unos pocos. La sociedad exige que se investigue hasta el final y que los responsables paguen por usar la plata de todos para sus propios bolsillos.

El Programa Panes es un papelón más alimentos a los niños con compras directas a los productores ( Verduras Frutas o Carnes) y cada Profesiónal a su actividad